Educando para el ahorro: un reto del s XXI

Cuántas veces habéis dicho: “¡niño, apaga la luz, cómo se nota que no pagas tú la factura!

El consumo energético en nuestros hogares se lleva una parte importante de nuestro presupuesto mensual. El consumo de electricidad, agua y calefacción generan facturas que llegan periódicamente a nuestra casa y a las que tenemos que hacer frente con el agravante de que se van incrementando año tras año.

Hace pocos días me llego un informe de la escuela de mis hijos mayores donde explica que el consumo en horas lectivas se ha reducido un 18,6% que, traducido en dinero, equivale a la nada despreciable suma de 55.000 euros anuales. (ver informe completo). En su titular, en boca de su director ejecutivo David Clos, dice textualmente “Hemos reducido un 18% nuestro consumo en horario lectivo implicando a toda la comunidad. La energía ya forma parte de nuestra política educativa”. Cómo que es el primer año de mis hijos en esta escuela no conocía el proyecto y rápidamente pregunte a los niños si conocían esta iniciativa “¡Ah, sí mamá, es el proyecto desenchúfate” y me explicó que en su clase había pegatinas al lado de los interruptores de la luz ,verde para indicar cuando todas las luces están apagadas y no hay consumo,  amarilla  si enciendes una encendida y si enciendes todas las llaves de luz estás en el rojo que representa el máximo de consumo. Esta manera de controlar el consumo energético tan visual me parece un ejemplo brillante de cómo podemos educar y educarnos para reducir el gasto energético.

niño apagando luz

En la escuela de la pequeña han participado en otro proyecto de ahorro energético europeo llamado Euromet 50/50 (209-2012) en el que han participado 50 escuelas de países como Finlandia, Portugal, Hungría, España, Alemania, Italia, Polonia, Grecia y Eslovenia. Basado en el concepto 50/50 creado en Hamburgo en 1964, este proyecto se caracteriza por compartir incentivos económicos para ahorrar energía entre las escuelas y los municipios. Así, la cantidad obtenida del ahorro en la aplicación de las medidas de eficiencia energética emprendidas por alumnos y profesorado, se reparten de la siguiente manera, el 50% de este ahorro es retornado monetariamente a las escuelas para sus proyectos y el 50% restante será un ahorro neto directo para la administración que paga las facturas.

blog el agua

Ambos centros trabajan de manera responsable y educativa para conseguir reducir el consumo energético y ser más respetuosos con el medio ambiente. Ejercicios como poner un tapón en la bañera y ver cuánta agua se utiliza mientras te duchas o situar las mesas de trabajo en sitios donde la luz natural llega sin dificultades y sobretodo implicar a toda la familia, es un reto que nos podemos plantear. Desde la escuela ya están trabajando en esta vertiente y por lo tanto nuestros hijos ya tienen una predisposición para conseguir estos objetivos, podemos pedir que nos ayuden a buscar soluciones para reducir el consumo y seguro que nos sorprenderá ver que saben incluso más que nosotros.

Os animo a introducir el tema en casa y conseguir, como decía David Clos, que “la energía forme parte de nuestra política educativa”.

Como decía el capitán lechuga en los 90 “los pequeños cambios son poderosos”

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